La situación cobra mayor importancia ante la persistencia del descenso. Desde principios de octubre, cuando el embalse registraba aproximadamente 43.70 metros, ha perdido cerca de 1.87 metros de elevación. La reducción mantiene bajo vigilancia el suministro de agua de unos 130,800 abonados de nueve municipios, entre ellos Bayamón, Guaynabo, Toa Alta, Toa Baja, Dorado y Cataño.
Pese al deterioro de las reservas, durante su reunión del pasado 26 de octubre, el Comité de Sequía del Gobierno descartó, por el momento, establecer nuevas interrupciones programadas. El gobierno sostuvo entonces que no se contemplaba un racionamiento y que esperarían las lluvias pronosticadas para principios de noviembre antes de considerar otras medidas. Sin embargo, el embalse ha continuado perdiendo agua desde aquella reunión.
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