Jay Fonseca dice nunca temió perder el caso, pero sí su casa por demanda de Elías Sánchez y Valerie Rodríguez
Las expresiones surgieron durante una conversación en el podcast de Chente Ydrach, donde Fonseca habló ampliamente sobre el impacto emocional, económico y profesional que tuvo el caso, luego de que recientemente el Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico desestimara con perjuicio la demanda radicada en 2022.
“Sí pensé que podía perder mi casa”
Fonseca sostuvo que, aunque entendía que las alegaciones contenidas en la demanda eran “totalmente falsas”, el proceso judicial le hizo sentir preocupación constante por el costo económico que implicaba defenderse de un pleito multimillonario.
“Yo nunca pensé que iba a perder el caso. Nunca. O sea, yo nunca pensé que iba a perder el caso en los méritos. Sí pensé que podía perder mi casa”, expresó.
Según relató, desde etapas tempranas del litigio comenzó a recibir advertencias sobre los enormes costos legales que implicaría enfrentar el proceso.
“El costo para arrancar eran 50 mil dólares”, comentó.
El comentarista recordó que hubo momentos en que llegó a pensar que el pleito podía tener consecuencias severas sobre su estabilidad económica y patrimonio personal.
“Mano, yo voy a perder mi casa’”, sostuvo.
Fonseca también aseguró que la experiencia le hizo darse cuenta “de lo vulnerable que tú puedes ser” frente al sistema judicial, incluso cuando entiende que tiene la razón en los méritos del caso.
“Mi mamá sufriendo”
Durante la conversación, Fonseca habló además sobre el desgaste emocional que el caso provocó tanto en él como en personas cercanas a su entorno familiar.
“Mi mamá sufriendo”, comentó al describir el impacto que tuvo el litigio durante los años que permaneció activo en el Tribunal Federal.
El analista señaló que uno de los aspectos más difíciles fue vivir durante años bajo la presión de un pleito multimillonario y la incertidumbre económica que eso representaba.
Fonseca igualmente indicó que decidió manejar públicamente el caso con cautela mientras el litigio seguía activo.
“La idea no es ganar, es callar a la prensa”
Más allá de hablar sobre el impacto personal del litigio, Fonseca utilizó parte de la entrevista para reflexionar sobre lo que, según planteó, representan este tipo de demandas para periodistas independientes, creadores de contenido y medios digitales.
El comentarista sostuvo que demandas prolongadas y costosas pueden convertirse en herramientas para ejercer presión económica y limitar la fiscalización periodística.
“La idea de esto no es ganar, es callar a la prensa”, expresó durante la conversación.
Fonseca explicó que, según su planteamiento, aún cuando un periodista o creador de contenido eventualmente gane un caso, el simple hecho de tener que enfrentar años de litigio y altos costos legales puede generar un efecto inhibidor sobre la libertad de expresión.
También mencionó las llamadas demandas “SLAPP”, un tipo de litigio que, según explicó, se utiliza para intimidar o desalentar la fiscalización pública y periodística mediante procesos legales costosos y extensos.
Según indicó, este tipo de dinámica cobra todavía más relevancia en momentos donde gran parte de la nueva prensa y del ecosistema digital funciona mediante contratistas independientes y creadores de contenido fuera de estructuras corporativas tradicionales.
“El único al que demandan es a mí”
Fonseca también planteó que, dentro de la estructura de demandados en el caso, él era el único productor independiente involucrado directamente en la demanda.
“El único al que demandan es a mí. Todos los demás eran empleados”, expresó.
El comentarista agradeció durante la entrevista el respaldo que aseguró haber recibido de personas vinculadas a Telemundo mientras el caso permaneció activo, aunque insistió en que la realidad actual de la industria deja particularmente expuestos a periodistas independientes y contratistas.
Fonseca también utilizó ejemplos hipotéticos para explicar cómo litigios en distintas jurisdicciones pueden provocar gastos enormes para periodistas o creadores de contenido, aún antes de que el caso entre de lleno en sus méritos.
La demanda y la desestimación del caso
La demanda había sido presentada por Sánchez Sifonte y Rodríguez Erazo contra Fonseca, Jagual Media LLC, NBC Universal Media LLC, Telemundo Network Group LLC, Telemundo Puerto Rico LLC, Antonio G. Mojena y otros codemandados, por alegaciones relacionadas con expresiones emitidas en el programa “Jay y sus Rayos X”.
Las controversias se remontaban al periodo en que Sánchez Sifonte fungía como representante del entonces gobernador Ricardo Rosselló ante la Junta de Supervisión Fiscal, luego de haber dirigido su campaña política.
Recientemente, el Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico desestimó con perjuicio la demanda luego de concluir que los demandantes incumplieron reiteradamente con órdenes relacionadas al descubrimiento de prueba.
La determinación fue emitida por el juez federal Raúl M. Arias-Marxuach, quien abrió su opinión judicial con la frase: “Se acabó el margen de tolerancia”.
La orden judicial señala que los demandantes incumplieron múltiples órdenes relacionadas con la producción de información contributiva y respuestas a interrogatorios. Previamente, el tribunal ya había eliminado con perjuicio las reclamaciones de daños económicos multimillonarios luego de que no se produjeran documentos contributivos requeridos por la corte.
La decisión también recoge disputas entre abogados y clientes relacionadas con el manejo del descubrimiento de prueba, así como señalamientos sobre falta de cooperación para producir documentación solicitada durante el proceso.
Posteriormente, Rodríguez Erazo reaccionó públicamente a la desestimación asegurando que el tribunal nunca evaluó los méritos sustantivos de las alegaciones de difamación y atribuyó el desenlace del caso a incumplimientos procesales de los abogados que manejaban el pleito.
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Durante la entrevista con Chente Ydrach, Fonseca evitó entrar en detalles específicos sobre algunos asuntos del litigio debido a la posibilidad de futuras apelaciones, aunque dejó claro que la experiencia cambió profundamente su perspectiva sobre el impacto que una demanda prolongada puede tener sobre periodistas, medios y creadores de contenido independientes.