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Maestro boricua convirtió la historia deportiva en una herramienta para transformar vidas 

27 May 2026
This content originally appeared on Metro Puerto Rico.

 

La Asociación de Maestros de Puerto Rico (AMPR) reconoció este año a varios docentes destacados durante la primera edición del Premio Celestina Cordero Molina, una iniciativa creada para honrar proyectos educativos innovadores desarrollados en escuelas públicas alrededor de la isla.

El máximo reconocimiento fue otorgado al profesor Edgardo Alvarado Grau, de la Escuela Manuel González Pató, en Ponce, por su proyecto “Organización Futuros Historiadores Deportivos”, una iniciativa que utiliza la historia deportiva puertorriqueña como herramienta educativa para desarrollar destrezas de investigación, redacción, pensamiento crítico y participación cívica en estudiantes de séptimo y octavo grado.

Desde su creación en 2015, el proyecto ha impactado a más de 500 estudiantes y ha trascendido el salón de clases al impulsar legislación relacionada con la historia deportiva en Puerto Rico, incluyendo leyes que establecen el Mes y Día de la Historia Deportiva Puertorriqueña, el Día de la Historia Deportiva Ponceña y el Día de la Mujer en la Historia Deportiva Puertorriqueña.

“Hemos visto cambios sumamente positivos en los estudiantes con este proyecto. Estamos hablando de estudiantes de séptimo grado que se empoderaron del proceso legislativo, que saben lo que tienen que hacer, que van a visitar oficinas, hacen seguimiento y redactan cartas. Esas son destrezas que van mucho más allá de la historia”, expresó Alvarado Grau.

El docente destacó además que el proyecto también integra el desarrollo de destrezas en español e inglés, mientras fortalece el sentido de identidad cultural entre los jóvenes.

“Entiendo que estamos rescatando poco a poco ese amor por nuestra identidad, de dónde venimos, quiénes somos y hacia dónde vamos. Para nosotros, es un logro enorme y un gran orgullo”, sostuvo.

El presidente de la AMPR, Víctor M. Bonilla Sánchez, aseguró que el premio busca precisamente visibilizar iniciativas exitosas que muchas veces pasan desapercibidas fuera de las comunidades escolares.

“Mientras muchas veces la conversación pública se enfoca en las dificultades del sistema, en nuestras escuelas hay maestros generando soluciones todos los días, con resultados reales”, expresó Bonilla Sánchez.

“Este premio confirma que la educación pública tiene capacidad, tiene talento y tiene dirección cuando se apoya al magisterio”, añadió.

La convocatoria recibió 46 propuestas válidas provenientes de 32 municipios escolares de Puerto Rico, incluyendo proyectos desarrollados tanto en escuelas urbanas como rurales.

Entre los finalistas reconocidos estuvieron la Feria Agrícola Educativa Semilla Yaucana, en Yauco; el proyecto Futuros Radio Operadores, en San Juan; el programa Lenguaje Musical, en Caguas; y el proyecto Futuros Médicos, en Mayagüez.

Los proyectos fueron evaluados por un jurado compuesto por expertos en educación universitaria y se analizaron tomando en consideración criterios como innovación, inclusión, aprovechamiento académico y desarrollo integral del estudiantado.

El maestro ganador recibió un premio de $1,000 y una escultura del artesano puertorriqueño Eduardo J. Vázquez.

“Puerto Rico necesita mirar hacia sus escuelas públicas no desde el problema, sino desde las soluciones que ya están ocurriendo dentro de ellas todos los días”, concluyó Bonilla Sánchez.