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El acompañamiento como sostén tras la pérdida de un embarazo 

07 May 2026
This content originally appeared on Metro Puerto Rico.

 

La psicóloga clínica Marianela Rodríguez Reynaldo subrayó que la terapia no propone eliminar la angustia, sino sostener el dolor y la ambigüedad que podría arrojar ese proceso si no hay explicación de por qué ocurrió, así como abordar, de manera empática, emociones de culpa y estigma.

“Es una reacción esperada ante un evento inesperado”, describió la doctora. Entre 2020 y 2024, según datos del Registro Demográfico, adscrito al Departamento de Salud (DS), hubo un promedio de 225 muertes fetales, que suceden en o después de las 20 semanas de gestación, frente a una media de 18,876 nacimientos en ese mismo período.

Un informe nacional de estadísticas vitales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) con datos del 2023 presentó que la tasa de mortalidad fetal, de 20 semanas en adelante, en Puerto Rico es de 11.7 por cada 1,000 embarazos. Esa cifra se reduce a 6.3 cuando son a partir de las 24 semanas del embarazo.

Si una familia decide transitar otro embarazo luego de esa pérdida, ese proceso también conlleva apoyo para atender una hipervigilancia desarrollada, que podría manifestarse como una demarcación de límites de fechas a superar.

“Es de las partes más difíciles, qué hacer y cómo navegarlo, cómo transitarlo y reconocer que hay pérdidas en distintos momentos del embarazo —al principio y más adelantadas— y que cada una se vive diferente […] La pérdida no solamente se transita físicamente de parte de la madre, pero también todas esas expectativas e ilusión que había”, elaboró la integrante del Grupo de Trabajo de Salud Mental Perinatal (GTSMP) del DS.

De acuerdo con la Ley 184 del 2016, toda institución hospitalaria debió haber adoptado e implementado un protocolo uniforme para el manejo de una pérdida de embarazo temprano, fetal o neonatal, que abarca los primeros 28 días de vida, recordó la psicóloga clínica Yadira Tabales Defontaine, gerente de Salud Materno Infantil de la organización March of Dimes (MoD). Este debe incorporar el fomentar un trato empático a padres y familiares al momento de notificarles la potencial o confirmada pérdida, comunicar opciones disponibles en manejo de pérdida, ofrecer alternativas de parto natural en caso de que pérdida ocurra previo al acto, brindar opciones de servicio espiritual, disponer oportunidad para traslado a un área privada fuera de maternidad y permitir espacio con familiares para comunicar emociones.

Otras fuentes de apoyo son Luna’s Project, una organización sin fines de lucro dedicada a visibilizar el duelo gestacional; y el capítulo de Puerto Rico de TEARS Foundation, que asiste a familias en duelo por pérdidas.

Por su parte, Tabales Defontaine añadió que analizar el duelo es importante antes de pensar en otro embarazo. “Hay momentos que podemos identificar qué pudo haber pasado, por lo que hubo la pérdida, y si fueron prevenibles o no. Muchas mujeres tienen un sentimiento de culpa y hay que manejarlo, porque las circunstancias en las que pueden ocurrir las pérdidas son diversas”, planteó.

Joaquín A. Rosado Lebrón cubre salud para Metro Puerto Rico a través del programa Report for America.