Local News

Amnistía Internacional pide a los líderes mundiales dejar de respaldar los combustibles fósiles 

08 November 2026
This content originally appeared on Metro Puerto Rico.

 

AI recuerda la última evaluación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y su advertencia de que el mundo va camino de superar el umbral de 1,5 grados.

Sobre ese punto, resalta que “los gobiernos, especialmente aquellos con mayor responsabilidad en la crisis climática, siguen estando peligrosamente lejos de adoptar las medidas necesarias para limitar la magnitud y la duración de ese rebasamiento y conseguir que las temperaturas vuelvan a descender”.

Las comunidades ya están sufriendo los efectos devastadores de fenómenos como las sequías o los incendios forestales y “cada fracción adicional de calentamiento agravará los daños a los derechos humanos”, observa la organización.

Avisa de que “el propio rebasamiento es peligroso: se desencadenarán puntos de inflexión climática y se producirán otros daños irreparables, independientemente de las futuras reducciones de temperatura”.

“Aunque resulte inevitable superar temporalmente el umbral de 1,5 grados, esto nunca debe convertirse en una excusa para rendirse o seguir retrasando la acción”, argumenta Shaaf, para añadir: “la COP31 debe limitar la magnitud y la duración del rebasamiento, conseguir que las temperaturas vuelvan a descender y proteger a la población frente a daños aún mayores”.

La COP31 debe ofrecer resultados

La COP31 “debe impulsar una acción colectiva”, pues, si bien la crisis climática “trasciende las fronteras”, sus consecuencias son “profundamente desiguales”, como se vio en las inundaciones registradas en Nepal y el Tíbet.

Amnistía resalta que la cumbre climática ha de ofrecer resultados concretos que promuevan una transición justa, acorde con los derechos humanos, como establecer un sólido Mecanismo de Belém-Antalya para una Transición Justa o aplicar el Plan de Acción sobre Género, entre otras medidas, mediante la elaboración de directrices sólidas para proteger a las mujeres defensoras del medioambiente.

“Los gobiernos deben acelerar una eliminación progresiva de los combustibles fósiles que sea total, rápida, justa y financiada, con el fin de limitar cualquier superación del umbral de 1,5 grados, de acuerdo con sus responsabilidades y capacidades, y conseguir que las temperaturas vuelvan a descender”, señala.

La transición hacia la electrificación debe llevarse a cabo mediante el aumento de las energías renovables y “proteger a las personas trabajadoras, los pueblos indígenas y las comunidades más directamente afectadas por la crisis climática”, añade.

Los países de renta alta, con mayor responsabilidad histórica por las emisiones de gases de efecto invernadero, han de incrementar masivamente la financiación climática mediante subvenciones, entre otras medidas a través de mayores impuestos a las personas ultrarricas, las empresas de combustibles fósiles y sus financiadores.