El acceso al agua potable se ha convertido en uno de los principales focos de discusión en torno al Proyecto Esencia en Cabo Rojo, particularmente entre residentes que aseguran han enfrentado problemas persistentes en el servicio por años.
Ciudadanos han denunciado baja presión, interrupciones frecuentes y limitaciones en el acceso al recurso cuando hay aumento de visitantes. En ese contexto, la propuesta de Esencia ha sido puesta bajo la lupa sobre la capacidad del sistema hídrico para sostener nuevas demandas.
¿Qué plantea Esencia?
La Declaración de Impacto Ambiental (DIA), aprobada en diciembre de 2025 por la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe), reconoció que el predio donde se desarrollaría el proyecto no cuenta con infraestructura de agua potable. Aunque el documento, de sobre 501 páginas, indicó que existen líneas de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) en comunidades cercanas, principalmente suplida por la planta de Filtración Betances, el proyecto optó por no conectarse al sistema público debido a las preocupaciones presentadas por las mismas comunidades.
En entrevista con Metro Puerto Rico, el principal oficial operativo de Three Rules Capital, Roberto Ruiz, sostuvo que están “completamente desconectados de la red pública, y eso es respondiendo a una preocupación de la comunidad, del alcalde y de los agricultores, donde nos decían que parte del sistema público de Esencia se abastece de unos canales que pudiesen afectar a los agricultores. Por eso nosotros, para evitar dudas, decidimos desconectarnos”.
El documento también detalla que la decisión de no conectarse a la AAA responde, en parte, a limitaciones en la capacidad del sistema público para suplir agua adicional, lo que llevó al proponente a diseñar un modelo que describen como autosuficiente.
El plan contempla la extracción de agua subterránea mediante pozos, seguida de un proceso de tratamiento que incluiría múltiples etapas, como filtración de sedimentos, carbón activado, procesos de ósmosis inversa o nanofiltración, y desinfección.
“La principal fuente que nosotros estamos instalando es un sistema de reutilización de agua de lluvia. Vamos a captar el agua de lluvia que cae sobre nuestros predios [...] Nosotros estamos instalando un sistema de tratamiento nuevo propio del proyecto que va a tomar las aguas negras y va a filtrar para reutilizarlas en los usos del proyecto”, precisó.
Ruiz explicó que, en caso de que el sistema no cubra toda la demanda, el proyecto recurriría a agua de pozos, asegurando que ya se han realizado los estudios requeridos por las agencias para confirmar la disponibilidad del recurso y que este sería tratado conforme a los estándares aplicables.
Además, el DIA establece que la infraestructura será desarrollada, operada y mantenida por el propio proponente, que también deberá cumplir con requisitos regulatorios y monitoreo de la calidad del agua.
En términos de demanda, el documento estima que, durante la fase operacional, el proyecto requerirá aproximadamente 1.25 millones de galones por día, una cifra que corresponde a un escenario de ocupación total del desarrollo.
Ruiz también abordó los cuestionamientos y la oposición al proyecto, al plantear que han sostenido múltiples reuniones con distintos sectores de la región, incluyendo comunidades, organizaciones y representantes de diversos grupos.
Según este, el equipo ha atendido preocupaciones en torno al uso de recursos, particularmente el agua, como parte de un proceso que, afirmó, se ha extendido por años. No obstante, sostuvo que “parte de la oposición responde a interpretaciones incorrectas” sobre el alcance del proyecto y sus fuentes de abasto, mientras que otras preocupaciones, dijo, han sido atendidas mediante ajustes y explicaciones técnicas dentro del expediente ambiental.
Las preguntas
En contraste, el exdirector de la Agencia Federal de Protección Ambiental en Puerto Rico Carl Soderberg planteó que el debate no debe centrarse únicamente en si el proyecto será independiente del sistema público, sino en las condiciones estructurales del recurso en la región.
“El asunto es que Cabo Rojo sigue siendo un área, y algunos municipios adyacentes, donde cae muy poca agua, y eso tú lo puedes buscar por años y años. De nuevo, el punto donde más agua cae en Puerto Rico es El Yunque, con 220 y pico pulgadas al año como promedio, y esa área del suroeste de Puerto Rico está entre 20 y 30”, dijo Soderberg.
En esa misma línea, la organización Para la Naturaleza también expresó preocupación sobre el impacto del proyecto en el recurso hídrico de la zona, al señalar que el consumo proyectado podría agravar las condiciones existentes.
“El alto consumo de agua proyectado, especialmente por los campos de golf, pone en riesgo el acceso al agua para comunidades humanas y no humanas, y ecosistemas”, estableció.
¿Qué plantea la AAA para Cabo Rojo?
Por su parte, la AAA detalló una serie de proyectos dirigidos a mejorar el servicio de agua potable y alcantarillado en el municipio de Cabo Rojo, como parte de iniciativas de infraestructura que buscan fortalecer el sistema a nivel local y regional.
Según el director regional, Jorge Jiménez Rosario, estas obras responden a un “esfuerzo continuo” por optimizar el servicio para los residentes en el área, incluyendo proyectos que, aunque se desarrollan fuera del municipio, impactan directamente a Cabo Rojo.
Entre los proyectos principales, la AAA destacó la rehabilitación de la planta de filtros Betances, actualmente en etapa de planificación y diseño, con una inversión estimada de $15.8 millones y con miras a iniciar construcción en el tercer trimestre del año.
La corporación pública explicó que esta obra busca mejorar la operación de la planta y aumentar su resiliencia, particularmente mediante sistemas de redundancia energética.
Además, se encuentran en planificación otros proyectos clave, como la rehabilitación de varias estaciones de bombas, incluyendo La Garita, Puerto Real 1 y Boquerón, así como mejoras a pozos y la instalación de generadores eléctricos en distintas instalaciones del sistema.
Asimismo, se resaltó la rehabilitación de la planta de filtros Miradero, en Mayagüez, un proyecto regional con una inversión de más de $48 millones que beneficiará a sectores de Cabo Rojo, además de municipios cercanos como Añasco, Hormigueros y Rincón.
La AAA también indicó que se desarrollan otras iniciativas relacionadas con el sistema de aguas crudas, incluyendo mejoras en la toma del río Grande de Añasco y optimizaciones adicionales al sistema, ambos proyectos en etapa de diseño.
En cuanto a trabajos ya completados, se mencionaron mejoras a la infraestructura de agua potable en el sector Combate, realizadas junto al municipio con fondos federales bajo el Plan de Rescate Americano, así como la rehabilitación de los tanques Palmas y Cerrillos Cancha, que también impactan a comunidades cercanas.
Related News
NASA mantiene en 20 % el riesgo de clima adverso para lanzamiento de Artemis II
Donald Trump se dirige a la nación sobre la guerra con Irán
Gobierno implementa tecnología para salvar vidas y evitar ahogamientos en las playas