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‘Mobile World Congress’ imagina los aeropuertos del futuro sin filas y con asistentes digitales 

04 March 2026
This content originally appeared on Metro Puerto Rico.

 

Barcelona - Planificar un viaje hablando con un asistente virtual, dejar la maleta sin pasar por mostradores, cruzar el aeropuerto sin enseñar el pasaporte y que te acompañe un robot hasta la puerta de embarque son escenas que este año el Mobile World Congress (MWC) presenta como parte de los trayectos aéreos del futuro.

El congreso, que se celebra esta semana en Barcelona, cuenta con un espacio inmersivo con 14 etapas que muestra cómo la tecnología puede “transformar los aeropuertos y mejorar cada etapa del viaje”.

El responsable de Aviación Conectada de GSMA Fusion, Barney Stinton, enmarca el reto: “El tráfico aéreo ya ha recuperado niveles previos a la pandemia y seguirá creciendo, mientras el 99 % de los aeropuertos no pueden hacerse más grandes”, declaró a EFE.

La respuesta a ese problema, sostiene, pasa por “pulir y perfeccionar” procesos con tecnología innovadora para “garantizar identidad, seguridad y conexión continua”.

“Buscamos una experiencia ‘hands in pocket’ (manos en los bolsillos), poder verificar la identidad de los pasajeros antes de salir de casa y no tener que sacar el pasaporte ni hacer colas innecesarias”, explica Stinton.

De la inspiración al embarque biométrico

El recorrido arranca en el momento de la planificación. La aerolínea española Vueling plantea en ese espacio un asistente conversacional que se lanzará este año y permite buscar ideas de destino por chat o voz.

El sistema sugiere fechas, precios y lugares según las preferencias del pasajero, con la idea de “añadir inspiración a un proceso de compra que hasta ahora solo exige introducir origen, destino y fechas”, señala la aerolínea.

Una vez comprado el billete, cuando llega la fecha del viaje, plataformas como Metafor ofrecen información personalizada sobre retrasos en el vuelo, tiempos de espera en seguridad o distancia hasta la puerta de embarque para convertir el viaje en una “experiencia libre de estrés”.

El equipaje no se queda atrás y también se digitaliza con la propuesta de Aena (el gestor aeroportuario español), una etiqueta electrónica personal que el pasajero configura desde casa para “evitar la cola de facturación, reducir pérdidas de equipaje y localizar maletas en tiempo real”, señala el responsable de Innovación de Aena, Carlos Cantudo.

Al llegar al control fronterizo, la biometría sustituye los documentos con quioscos de autentificación de la compañía NTT Data que validan la identidad del pasaporte mediante reconocimiento facial, ya en desarrollo en fronteras como la de Gibraltar.

“Automatizamos la verificación y reducimos las colas para que el sistema solo derive a un agente si detecta un error”, explica el manager de Experiencias Digitales en NTT España, Tomás García.

Robots, datos y sostenibilidad

En la terminal, robots humanoides como los de la empresa china Agibot guían al pasajero hasta su puerta y responden preguntas conectados a la base de datos

del aeropuerto, mientras vehículos autónomos eléctricos trasladan a personas con movilidad reducida hasta el avión.

Para mejorar la experiencia en el mismo aeropuerto, Embryo propone “salas biomiméticas” con luz y materiales naturales para reuniones en tránsito durante una escala, todo con el objetivo de convertir “una espera incómoda en una experiencia premium”.

Bajo la pista, “perros robot” de ANYbotics inspeccionan infraestructuras con cámaras térmicas y sensores acústicos para detectar fallos antes de que provoquen retrasos.

La sostenibilidad cruza todo el itinerario del MWC y la firma francesa Waltr mide con cámaras multiespectrales las emisiones de los motores desde el aterrizaje hasta el estacionamiento para reducir combustible y huella de carbono, una tecnología en expansión que ya se utiliza en muchos aeropuertos franceses.

Ya en la cabina, Airbus plantea aviones “siempre conectados” al 5G y sistemas que monitorizan con inteligencia artificial el catering consumido para evitar desperdicio y permitir pedir comida con una app desde el asiento.

Mientras algunas propuestas siguen en fase de prototipo y otras ya son una realidad en distintos aeropuertos, la promesa común es optimizar cada minuto de un trayecto que “no puede reinventarse, pero sí perfeccionarse” con datos, conectividad y automatización para absorber el crecimiento del tráfico aéreo y mejorar de forma integral la experiencia completa del pasajero.

Por: Érica Roura Carrera