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Irán destruye avión radar de EEUU y golpea capacidad de detectar amenazas 

30 March 2026
This content originally appeared on Metro Puerto Rico.

 

La destrucción por parte de Irán de un avión centinela E-3 AWACS de Estados Unidos en la base saudí Príncipe Salmán, atenta contra la capacidad de las fuerzas armadas estadounidenses de detectar amenazas iraníes, según expertos.

Es el primer ataque exitoso contra una aeronave de este tipo desde el inicio de la guerra hace un mes.

La Guardia Revolucionaria indicó que el ataque fue ejecutado mediante una operación conjunta de misiles y drones contra la base en Arabia Saudí, en respuesta a las acciones militares de Estados Unidos.

Según el comunicado, el avión —utilizado para identificar, coordinar y controlar operaciones aéreas— fue destruido completamente y otras aeronaves cercanas resultaron dañadas.

Fuentes de medios occidentales han confirmado el impacto durante un ataque reciente contra la base, considerada uno de los objetivos prioritarios de Irán en sus represalias tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.

El E-3 AWACS, valorado en unos $270 millones, es una de las principales plataformas de vigilancia aérea de Estados Unidos, reconocible por su gran radar en forma de disco sobre el fuselaje y clave para coordinar operaciones de combate y detectar amenazas a larga distancia.

Hasta el momento, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) no ha confirmado ni desmentido la destrucción del aparato, mientras que el Ejército estadounidense sostiene que no ha perdido aeronaves tripuladas por fuego enemigo durante la campaña.

No obstante, fuentes señalan que el ataque dejó también varios aviones dañados y al menos una decena de militares estadounidenses heridos, además de la pérdida previa de drones MQ-9 Reaper en el conflicto.

Analistas militares advierten de la gravedad del incidente. El analista de CNN y ex coronel de la Fuerza Aérea estadounidense Cedric Leighton señaló que la pérdida de un AWACS supone “un duro golpe a las capacidades de vigilancia” de Estados Unidos.

Según explicó, podría afectar la capacidad de coordinar aeronaves en combate, dirigirlas hacia sus objetivos y protegerlas frente a amenazas como misiles o aviones enemigos.

El conflicto continúa intensificándose, con bombardeos estadounidenses —incluidos ataques con B-52 y B-1B— y una respuesta iraní que ha incluido el lanzamiento de más de 1,200 misiles balísticos y miles de drones contra objetivos en la región.