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Guerra de Ucrania entra en una nueva fase con ataques masivos a Moscú 

18 May 2026
This content originally appeared on Metro Puerto Rico.

 

Una semana después de la breve tregua con que el presidente de EE.UU., Donald Trump, garantizó al Kremlin que pudiera celebrar sin ataques ucranianos el desfile del Día de la Victoria soviética sobre la Alemania nazi, Kiev descargó el fin de semana sobre la capital rusa una lluvia de drones sin precedentes por su duración que alcanzó entre otras infraestructuras energéticas una refinería operada por Gazprom y una fábrica de semiconductores.

Drones ucranianos impactaron también el domingo en zonas residenciales, provocando tres muertos, menos de 72 horas después de que un ataque masivo ruso contra Kiev matara a 24 vecinos de un mismo bloque de apartamentos en la capital ucraniana.

En su primer discurso a la nación tras el ataque del fin de semana, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, destacó la importancia de que sus drones lograran penetrar de forma efectiva en el lugar con “con más saturación de sistemas aéreos rusos” de toda la geografía enemiga, en referencia a Moscú.

“Ellos protegen de forma prioritaria la zona alrededor de su centro de poder. Pero las medidas ucranianas de largo alcance están superando esto”, agregó Zelenskyy, quien así ilustró una nueva realidad que expone a los habitantes de la capital rusa a una situación de riesgo y vulnerabilidad parecida a la que llevan sufriendo desde el comienzo de la guerra los de Kiev.

Más allá del poderoso mensaje simbólico que lanzan las operaciones ucranianas del fin de semana, los ataques de larga distancia de las fuerzas de Kiev tienen también consecuencias tangibles sobre la economía rusa que Zelenskyy ha desgranado en las últimas horas con datos de su inteligencia exterior.

Una empresa rusa de la que no dijo el nombre se ha visto forzada a cerrar unos 400 pozos de petróleo por los daños causados por ataques ucranianos que han llevado a la reducción de la capacidad total de refinación de crudo en Rusia de “al menos un 10 %" en “unos pocos meses” de este año.

Zelenskyy ha reivindicado también un cambio de tornas en el frente que hizo que el domingo tuvieran lugar “más operaciones activas” ucranianas que rusas.

Problemas de nuevo con los misiles balísticos

Mientras, Rusia continúa llevando a cabo ataques masivos con drones y misiles contra la retaguardia enemiga que Ucrania está lejos de tener controlados.

Las fuerzas del Kremlin lanzaron durante la madrugada del lunes contra territorio ucraniano más de 500 drones de larga distancia y 22 misiles, de los que las defensas ucranianas no pudieron derribar más que cuatro.

Todos los misiles balísticos, 14 en total, utilizados por el Ejército ruso en el ataque superaron a las defensas aéreas ucranianas e impactaron en objetivos.

La efectividad mostrada esta madrugada por las defensas ucranianas contrasta con la que tuvieron en las primeras horas del jueves en su respuesta al ataque combinado ruso de ese día. De los 18 misiles balísticos disparados entonces por Rusia, los operadores de sistemas antiaéreos ucranianos consiguieron derribar 12.

Zelenskyy repite todas las semanas que Ucrania necesita nuevos suministros de misiles antibalísticos PAC-3 para sistemas Patriot prácticamente todos los días para poder protegerse de forma sostenida de los misiles balísticos rusos.

Para reducir la dependencia de un EE.UU. que desde la llegada a la Casa Blanca de Trump se muestra reacio a seguir garantizando la defensa de Europa, Zelenskyy impulsa junto a sus socios en el continente una iniciativa para que los países europeos produzcan a la mayor brevedad posible su propio misil antibalístico.

Gracias a la ayuda occidental y a la investigación y la producción propia, Ucrania ha ido cerrando poco a poco casi todas las brechas de equipamiento y tecnología que la separaban de Rusia, llegando a superar al enemigo en no pocos capítulos.

Los misiles balísticos rusos continúan siendo la gran vulnerabilidad ucraniana.