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El déficit de vivienda asequible impulsa nuevas alternativas para compradores 

25 June 2026
This content originally appeared on Metro Puerto Rico.

 

Fue mediante un anuncio en redes sociales sobre una iniciativa de Habitat for Humanity que la pareja decidió buscar ayuda a través del Programa de Reparación, Reconstrucción o Reubicación (Programa R3) del Departamento de la Vivienda. Tras cuatro años buscando una propiedad sin éxito, pensaban que la escasez de hogares disponibles seguiría cerrándoles las puertas.

“Nosotros teníamos un voucher (vale) de R3 que nos dio el gobierno y buscamos, vimos un montón de casas, pero la verdad es que no dieron con lo que nosotros queríamos. Una vez vimos un letrero de Habitat for Humanity y decidimos solicitar. Gracias a Dios, nos dieron una ayuda incomparable y nos trajeron una paz y una felicidad incomparables”, recordó Díaz Medina.

Historias como la de Castro Rivera y Díaz Medina forman parte de un esfuerzo que ya ha permitido que más de 70 familias completen el cierre de sus hipotecas a través de Habitat for Humanity, mientras otras 15 continúan en proceso de adquirir una vivienda propia.

La organización reconoce que el acceso a la vivienda sigue siendo uno de los principales retos sociales y económicos del país. Según sus portavoces, Puerto Rico enfrenta un déficit estimado de hasta 55,000 unidades de vivienda asequible, mientras que el ingreso promedio anual ronda los $30,000 y el costo de una vivienda nueva supera, con frecuencia, los $400,000.

Para la directora ejecutiva de Habitat for Humanity Puerto Rico, Karla Peña Romero, el acceso a una vivienda asequible tiene efectos que van más allá de la propiedad física.

“Cuando una persona tiene la oportunidad de acceder a una vivienda propia, a un hogar que le pertenece y cuyo pago está alineado con su capacidad financiera, su vida cambia”, sostuvo.

Rehabilitar estructuras para crear vivienda

Ante la escasez de inventario disponible, la organización ha concentrado sus esfuerzos en identificar propiedades abandonadas o en desuso que puedan transformarse en oportunidades de vivienda.

Actualmente, la prioridad se concentra en municipios como Caguas, San Juan y Bayamón, particularmente en cascos urbanos y edificios multifamiliares. La meta es contar con unas 20 propiedades disponibles antes de finalizar el año.

Como parte de esa estrategia, Habitat for Humanity impulsa la rehabilitación de estructuras abandonadas para aumentar el inventario de vivienda asequible. Uno de los proyectos más recientes se desarrolla en el casco urbano de Caguas, donde un edificio que permaneció en desuso por décadas será transformado en entre seis y siete unidades residenciales mediante una inversión de $1.5 millones.

La iniciativa, desarrollada junto al Municipio de Caguas, busca demostrar que la recuperación de propiedades abandonadas puede convertirse en una alternativa para atender la escasez de viviendas disponibles y revitalizar los centros urbanos.

“Este proyecto demuestra que, cuando distintos sectores trabajan unidos hacia un propósito común, es posible transformar espacios abandonados en oportunidades reales para las familias puertorriqueñas”, expresó Peña Romero al anunciar la iniciativa.

Un modelo que busca preservar la vivienda

Más allá de la construcción y adquisición de propiedades, Habitat ofrece préstamos a 30 años sin intereses y acompaña a las familias durante el proceso de compra.

El trabajador social y gerente de Servicios a la Familia, Josué Flores, explicó que la organización procura que las familias no destinen más de un 30 % de sus ingresos al pago de vivienda, además de ayudarlas a acceder a subsidios y otros recursos disponibles.

“Lo que nos distingue es el acompañamiento. Comprar una vivienda puede ser un proceso complejo, lleno de términos legales y financieros que, muchas veces, solo entienden los bancos. Nosotros caminamos junto a las familias en cada etapa”, indicó.

Castro Rivera aseguró que recibir las llaves de su hogar sigue siendo una experiencia difícil de describir. “Hay cosas que no se pueden explicar. Todavía me acuerdo y digo: ‘guau’. Es una bendición muy bonita”, expresó.

Un reto que requiere más actores

Flores sostuvo que el principal desafío sigue siendo la falta de inventario disponible y la lentitud de los procesos relacionados con propiedades abandonadas y estorbos públicos.

“Necesitamos mecanismos más ágiles para atender los estorbos públicos y las propiedades desocupadas. Estos espacios representan una oportunidad para aumentar el inventario de vivienda y responder a una necesidad real que existe en nuestras comunidades”, afirmó.

Aunque reconoció el trabajo de organizaciones sin fines de lucro, advirtió que el problema trasciende los esfuerzos individuales.

“Estamos hablando de un problema sistémico que requiere soluciones de política pública y la participación de múltiples sectores”, sostuvo.

Según Habitat for Humanity, ampliar el acceso a la vivienda asequible requerirá una mayor coordinación entre el gobierno, los municipios, el sector privado y las organizaciones comunitarias para aumentar el inventario disponible y atender una necesidad que continúa creciendo en Puerto Rico.


Alcaldes ante los estorbos públicos

Con la aprobación de una nueva ley sobre estorbos públicos, hay alcaldes federados que buscarán ampliar sus ordenanzas municipales para disponer de propiedades y crear nuevas viviendas.

La Federación de Alcaldes convocó la Cumbre de Estorbos Públicos: Nuevo Marco Estatutario para explicar la nueva Ley 97 de 2026. Mediante enmiendas al Código Municipal, se aclara que la acumulación de chatarras, escombros o basura pesada en una propiedad puede justificar su declaración como estorbo público, además de los problemas en su estructura y evidente abandono.

El alcalde de San Lorenzo, Jaime Alverio, explicó que identificaron 437 casas, de las que 105 fueron declaradas estorbos públicos. Indicó que ya hay 19 casas expropiadas y listas para subastar.

Según este, la prioridad del ayuntamiento es obtener mayor inversión privada para agilizar los procesos de venta de propiedades para “erradicar los estorbos públicos y generar ingresos municipales”. Mientras, la segunda fase priorizará la vivienda.

A preguntas sobre la posibilidad de conflicto de interés, el alcalde destacó que las subastas se hacen “a viva voz” y recalcó que todas las personas pueden participar.

En Aguas Buenas, la alcaldesa Karina Nieves Serrano señaló que la prioridad es que las viviendas se entreguen a jóvenes.