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Auditoría federal señala fallas en programa de placas solares y agua de Vivienda 

20 April 2026
This content originally appeared on Metro Puerto Rico.

 

Una auditoría de la Oficina del Inspector General del Departamento de Vivienda federal (HUD, en inglés) concluyó que el programa de Energía y Agua Comunitaria (CEWRI) del Departamento de la Vivienda de Puerto Rico —para instalar placas solares y cisternas de agua— presenta fallas significativas.

Específicamente hubo señalamientos relacionados a las instalaciones, manejo de contratos y determinación de elegibilidad, comprometiendo el uso eficiente de fondos de recuperación tras los huracanes de 2017.

El informe señala que al menos el 57% de los sistemas de placas solares y tanques de agua instalados en hogares presentan algún tipo de deficiencia, incluyendo equipos expuestos al sol y la lluvia, filtraciones de agua en componentes eléctricos y problemas en el cableado.

Según la auditoría, cerca de una tercera parte de las baterías e inversores no fueron instalados conforme a los contratos ni a las especificaciones de los fabricantes, lo que podría provocar fallas prematuras, anulación de garantías e incluso riesgos de seguridad para los beneficiarios.

OIG HUD - CEWRI Abril 2026 by Metro Puerto Rico

El documento también cuestiona la supervisión del programa por parte de Vivienda, al concluir que la agencia no hizo cumplir sus propios términos contractuales ni detectó errores durante inspecciones de control de calidad. Como resultado, HUD estima que más de $19 millones se invirtieron en instalaciones que no cumplen con los requisitos establecidos.

Costos inflados

En el área contractual, la auditoría identifica más de $31 millones en enmiendas aprobadas para atender supuestas deficiencias eléctricas en las viviendas, pero advierte que Vivienda no presentó evidencia suficiente para justificar esos cambios. Mientras la agencia alegó que el 99% de los casos requería correcciones, la revisión encontró respaldo documental en apenas una fracción de los expedientes evaluados.

El informe también señala inconsistencias en la forma en que se determinó la elegibilidad de los participantes. Según los auditores, el método utilizado por Vivienda trató de manera distinta los ingresos por salario frente a los provenientes de pensiones o Seguro Social, lo que permitió que personas con ingresos más altos calificaran para el programa, mientras otras con ingresos similares quedaban excluidas.

A pesar de estos señalamientos, la auditoría reconoce que el programa ha tenido un impacto positivo en los hogares beneficiados. La gran mayoría de los participantes indicó que las instalaciones mejoraron su calidad de vida, al proveer energía de respaldo y acceso a agua durante apagones.

Como parte de sus recomendaciones, HUD instruyó a Vivienda a corregir las instalaciones defectuosas o reembolsar los fondos federales, justificar las enmiendas contractuales y revisar el método de elegibilidad para garantizar una distribución más equitativa de los recursos.

Sin embargo, el Departamento de la Vivienda rechazó los hallazgos del informe y sostuvo que el programa se ejecutó conforme a los contratos y estándares aplicables, lo que anticipa un proceso de controversia durante la implementación de las recomendaciones federales.