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Adiestran a cadetes de Policía sobre cómo interactuar con personas con espectro de autismo 

22 March 2026
This content originally appeared on Metro Puerto Rico.

 

El Comité de Interacción Ciudadana (CIC) del área de San Juan, adscrita a la Policía de Puerto Rico, convocó a cerca de 160 cadetes, agentes y ciudadanos para explicarles cómo identificar y atender personas con trastorno de espectro de autismo (TEA).

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El esfuerzo educativo propuesto por la portavoz de personas con impedimentos en el CIC, Deborah Ortiz Iglesias, responde a una alta tasa de prevalencia en Puerto Rico, que en 2022 alcanzó 4.8 % entre niños de 4 años y 2.8 %, de 8 años, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés).

Un estudio de la Red para la Vigilancia de Autismode los CDC halló que el archipiélago tuvo la segunda tasa de prevalencia más alta contra las otras 15 jurisdicciones estadounidenses analizadas. La merma del trastorno en una edad mayor, sin embargo, alude a mayor acceso a terapias, dijo el pediatra inmunológico Gerardo Fernández Soto, así como del programa “Aprenda los signos. Reaccione Pronto”.

“Eso significa que el diagnostico se está haciendo precoz y eso permite una intervención temprana”, expresó el médico.

Fernández Soto, quien ofreció el conversatorio sobre factores clínicos de TEA a los policías y desmintió la falacia de que las vacunas provocan autismo, enfatizó la importancia en que la Uniformada reconozca los signos comunes del trastorno, como sonidos repetitivos y movimientos involuntarios, por si intervienen con un paciente.

La agente Edna de León Reina, facilitadora del CIC, indicó a Metro Puerto Rico que las intervenciones policíacas con esta población suelen ser por violaciones a la Ley de Vehículos y Tránsito (Ley 22), aunque también pueden atender agresiones.

Por cada caso, se activan protocolos pertinentes y, de ser necesario, se involucran entidades psiquiátricas u otras agencias con injerencia, como el Departamento de Salud o Familia, dijo.

Para intervenciones en vehículos de tránsito, Fernández Soto mostró el Programa de Sobre Azul, una iniciativa voluntaria implementada en algunas jurisdicciones de Estados Unidos que facilita adiestramiento mutuo entre agentes policíacos y el paciente con TEA.

En un sobre de color azul distintivo que permanece en un auto, la persona coloca toda la documentación que certifique el diagnóstico del trastorno, información de contacto del paciente y recomendaciones para el policía de cómo interactuar con el ciudadano.

“Le resalta mantener la calma, que las actividades deben ser desescaladas y disminuir la ansiedad y respuesta de nerviosismo”, explicó el pediatra, así como evitar sarcasmo y hablar de manera pausada y controlada.

Sobre la iniciativa comunitaria del CIC, el coronel Juan Cáceres Méndez, comandante del área de San Juan, expresó que propone capacitar al personal sobre la condición.

“Sabemos que a nivel isla hay muchas personas que son autistas y nosotros lo que queremos es estar preparados y poder trabajar con ellos y controlarlos sin tener que usar la fuerza”, destacó.

Un informe de la organización contra violencia policíaca Kilómetro Cero encontró que, entre 2016 y 2022, hubo 828 incidentes de uso de fuerza relacionados a salud mental, que representa un 18.4 % del total de incidentes. Según el análisis de la organización, esa partida refiere a una intervención autorizada por un tribunal mediante la Ley de Salud Mental (Ley 408), pero no especifica si incluye pacientes con TEA.

Fernández Soto, además, abordó que las causas del TEA son multifactoriales: hay factores prenatales, como herencia o embarazos no controlados (si ocurrió en preadolescencia sin seguimiento médico, por ejemplo), y posnatales, como medicamentos o falta de leche materna.

También está el factor epigenético, refiriéndose a factores ambientales, y orgánico, ya sea por alteraciones en la microbiota por estrés, dieta o ejercicio.

Entre los signos más comunes del espectro de autismo a temprana edad, son pobre contacto visual, pasividad, expresión facial limitada, poca sonrisa social, poco balbuceo, poca exploración de juguetes, poco tono muscular, pobre coordinación o retraso motor e interés en objetos brillantes o en movimiento.

El autismo se asocia también a patologías como epilepsia, déficit de atención, ansiedad, depresión, trastornos conductuales, patrones de sueño anormales, dificultades motoras, trastornos alimentarios, diabetes, hipertensión, obesidad y enfermedades cardiovasculares.

Joaquín A. Rosado Lebrón cubre salud para Metro Puerto Rico a través del programa Report for America.