Local News

Entre la enseñanza tradicional y la tecnología: expertos reclaman equilibrio en las escuelas 

08 October 2026
This content originally appeared on Metro Puerto Rico.

 

Del mismo modo, señaló que la exposición excesiva puede reducir las oportunidades para dormir bien, comunicarse con otros niños, tener interés en la lectura y desarrollar destrezas sociales.

En niveles académicos más altos, los efectos adversos no pasan desapercibidos

“En este grupo se ha demostrado que mientras más vídeos ven y televisión ven y celulares ven, hay un efecto en el aprovechamiento académico menor. Desórdenes como autismo no, pero desórdenes como ansiedad, como déficit de atención, hiperactividad, se han demostrado que se han visto en mayor cantidad en aquellos adolescentes que usan más los medios digitales (y) los medios visuales”, señaló de la Peña.

El también jefe del Departamento de Pediatría del Hospital Auxilio Mutuo explicó que los adolescentes crecen con interacciones parenterales afectadas, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), mal manejo de sus emociones y alteraciones en los patrones de sueño.

En décadas anteriores, era habitual que los estudiantes acudieran a la oficina del director escolar o al personal de Trabajo Social cuando necesitaban comunicarse con sus padres o atravesaban alguna situación que requería atención. Aunque esta práctica todavía se fomenta, acudir al personal de apoyo y seguridad del plantel dejó de ser la norma entre los estudiantes.

César Rey Hernández, quien fue secretario del Departamento de Educación (DE) desde 2001 hasta 2004, explicó que el uso intensivo de dispositivos crea “un desplazamiento de responsabilidades también y, por otro lado, también, un desapego de muchas de las familias con ese niño, (y) eso combinado crea una sensación de aislamiento muchas veces de nuestros hijos e hijas”.

Ante el avance de la tecnología en los salones de clases, el debate no se limita a determinar cuánto deben utilizarse estas herramientas, sino a qué función deben cumplir dentro del proceso educativo.

El también sociólogo, recordó que, en su momento, se hicieron inversiones significativas en tecnología cuando se pensó que “podía resolver todos los problemas de la educación”. Sin embargo, reconoció que “el gran reto es cómo eso se compara con el proyecto educativo (y) cuán complementario es”.

“La tecnología sin una filosofía y un contexto educativo es una pérdida de dinero y es peligrosa para la sociedad también”, explicó.

Aunque el sistema de enseñanza público opera de manera separada de las instituciones privadas, ambos sectores enfrentan retos similares ante la incorporación de nuevas tecnologías y herramientas de IA en los procesos educativos.

El presidente de la Asociación de Educación Privada, Juan Carlos Santiago, por su parte, afirmó que la tecnología no puede reemplazar la educación tradicional y tampoco puede sustituir la interacción humana.

“La tecnología es un acompañante del proceso de aprendizaje, y si no lo acelera, pues hay un problema de equilibrio, que es lo que tenemos que buscar. Debemos usarla con intención para propiciar que el aprendizaje se expanda”, expresó Santiago.

“Cuando pensamos en escuelas avanzadas de tecnología, la escuela más tecnológicamente avanzada es la que sabe cuándo y cómo utilizar la tecnología para ampliar el proceso de aprendizaje”, añadió.

Señalan politización en Educación

Rey Hernández aseguró que, durante la pandemia de COVID-19 —cuando, a su juicio, se generalizó el uso de dispositivos electrónicos en las escuelas— las computadoras y las redes sociales fueron clave para atrae menores a actividades de prostitución y tráfico de drogas en Puerto Rico, sobre todo a través de los teléfonos celulares.

“En los últimos 25 años yo creo que la tecnología ha estado presente y ha tenido altas y bajas, pero creo que hace falta cada vez más una filosofía muy definida de esa tecnología para impactar el valor agregado que le pueda dar a la educación o a un sistema público educativo, y privado también en nuestro país”, indicó Rey Hernandez.

Rey Hernández entró a dirigir Educación en momentos en los que el exfuncionario Víctor Fajardo encabezó un esquema de corrupción que desvió al menos $4.3 millones en fondos públicos para beneficio personal y del Partido Nuevo Progresista (PNP). Dijo a Metro Puerto Rico, que fue el primer secretario en ir a justificar la acción y deponer frente al Congreso de Estados Unidos sobre lo que sucedió.

“Eso lo viví yo en mi gestión educativa, donde se había encontrado una cantidad de computadoras, pero o nunca llegaron a los salones de clases, o no se capacitaron las personas que se tenían que capacitar”, expresó.

Asimismo, Rey Hernández dijo que la educación pública tiene un “gran fantasma” conocido como “la politización”.

“Ese es el que tienen que vencer. El reto más grande es cómo mantener la educación fuera de la política partidista y concentrarse en la política educativa que es la más importante”, añadió.

Metro Puerto Rico solicitó una entrevista con el Departamento de Educación pero al cierre de esta edición, no estuvieron disponibles.