La explicación ofrecida por el secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, sobre la venta de su firma de cabildeo Politank describe un mecanismo corporativo permitido por ley. Sin embargo, su relato deja abiertas interrogantes fundamentales sobre quién financió realmente la transacción, cómo se transfirió la propiedad de la empresa y si hubo terceras personas involucradas cuya participación no ha sido divulgada públicamente.
Durante la reciente vista de comisión total en el Senado sobre las contrataciones del gobierno, Domenech declaró que, para el 31 de diciembre de 2024, había vendido la totalidad de sus acciones a la propia corporación, amparándose en el artículo 5.4 de la Ley de Corporaciones. Sostuvo que la corporación le pagó un precio acordado de $4 millones mediante cheque, usando fondos acumulados por la entidad. Bajo esa versión, la corporación adquirió sus propias acciones y, como resultado, este dejó de ser accionista.
La explicación despertó dudas entre legisladores porque, al momento de la transacción, Domenech era el único dueño de la corporación. Señalaron que, si la corporación le pagó con dinero generado por la misma entidad que este controlaba, surgía necesariamente la pregunta de quién estaba realmente al otro lado de la negociación y quién asumió la titularidad de la empresa tras su salida.
El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, insistió en aclarar este punto durante la vista legislativa. Subrayó que la estructura corporativa presentada dejaba sin identificar a los dueños posteriores a la venta de las acciones. “¿Quién está al otro lado? ¿Con quién usted está negociando? ¿Con usted mismo? ¿Usted se está pagando usted mismo?”, cuestionó. Domenech no precisó quién figuraba como contraparte de la operación.
El certificado de incorporación vigente en el Departamento de Estado muestra al excontralor electoral Manuel Torres como agente residente, director ejecutivo y secretario de Politank, y a Ramón Soto como incorporador.
Una fuente conocedora de la transacción indicó a este medio que Torres fue nombrado agente residente de Politank el 19 de diciembre de 2024, con efectividad el 3 de enero de 2025, mediante una resolución firmada por el propio Domenech. Eso colocaría a Torres como representante de Politank en el proceso de compraventa. El valor de las acciones —los $4 millones— habría sido calculado a base de los ingresos anuales de la empresa, que operaba desde 2010.
El analista político y abogado Carlos Díaz Olivo explicó en Telemundo que, según lo expuesto, parecería que Domenech era el accionista de la corporación hasta que, en algún momento, Torres entró como accionista y terminó quedándose con la entidad. Por ello, la participación restante de Domenech habría sido adquirida por la propia corporación. Díaz Olivo señaló que esto constituye “un rescate de acciones”: cuando una corporación compra sus propias acciones a un accionista, una transacción permitida por ley. Sostuvo además que, si ese fue el mecanismo, la consecuencia lógica sería que Torres quedara como único accionista. “Si eso fue lo que quiso decir, la ley lo permite”, afirmó.
También planteó que falta esclarecer qué hizo Torres para obtener esa participación. Podría habérsele transferido sin costo, o podría haberla adquirido a crédito, comprometiéndose a pagarla posteriormente, incluso a la misma corporación. Esto adquiere relevancia porque, de acuerdo con lo declarado durante la vista, la corporación utilizó sus fondos acumulados para comprar las acciones de Domenech, quedándose prácticamente sin recursos. En ese escenario, lo que pasaría a manos de Torres serían el nombre de la corporación y su cartera de clientes.
No obstante, un abogado de derecho corporativo consultado —que solicitó mantener su nombre en reserva— advirtió que cualquier compraventa o rescate de acciones debe aprobarse mediante una resolución juramentada por la junta de la corporación. Esta publicación no encontró tal resolución entre los documentos de Politank en el Departamento de Estado. Según la fuente, el valor de las acciones suele fijarse a base de los activos de la corporación. Al analizar la operación anunciada por Domenech, el abogado sostuvo que “en este caso, se está vendiendo a sí mismo” y sugirió que la falta de claridad del secretario de la Gobernación podría deberse a que “todavía tiene alguna participación en las operaciones”.
No fue posible obtener una reacción de Domenech. En cambio, Torres había declarado públicamente, en octubre de 2025, que las acciones de Politank se dividen entre sí mismo, como principal accionista, y la propia corporación, y negó que existan inversiones de terceros, socios pasivos o acuerdos que beneficien a personas ajenas.
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