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Una batería con cubos de plástico: la terapia de un músico gazatí en medio de la miseria 

29 January 2026
This content originally appeared on Metro Puerto Rico.

 

Con cajas de plástico, varas de metal, un barril y restos de una bicicleta, el gazatí Hossam Qassem, de 24 años, desplazado en la zona costera de Mawasi (sur de la Franja), ha logrado construir una batería, un instrumento que le apasiona y que le sirve de terapia en medio de la desolación que persiste en el enclave palestino.

“Cuando nos desplazaron, no pude llevarme el instrumento. Dejé de tocar durante mucho tiempo, por el hambre, la presión psicológica y la búsqueda diaria de comida y agua”, explica a EFE este joven gazatí natural de Beit Lahia, en el norte de la Franja.

Qassem cuenta que, antes del inicio de la ofensiva israelí de octubre de 2023, trabajaba como agricultor y pastor, y que las largas horas que pasaba solo en el campo lo llevaron a buscar un ritmo que llenara el silencio. Fue entonces cuando descubrió su pasión por la batería.

“Antes de la guerra, me apasionaba la batería y también al principio yo mismo la construía. Es un instrumento muy especial para mí. Aprendí por mi cuenta y luego también en el Instituto de Música Edward Said, donde aprendí música durante casi cuatro años", agrega.

Con la llegada del alto el fuego, que más de tres meses después de entrar en vigor todavía no se ha traducido en el fin total de los ataques israelíes, Qassem se animó a construir una nueva batería.

“Después de la guerra, que esperamos no vuelva, decidí construir una batería ya que es muy fácil de hacer”, cuenta.

Y agrega: “Como podéis ver se trata de contenedores de plástico, un plato que usábamos en la tienda de campaña para servir café. Además de un engranaje de bicicleta y, por supuesto, palillos de baterías”, detalla mientras muestra las partes de su batería a EFE.

Una batería con cubos de plástico: la terapia de un músico gazatí en medio de la miseria
Con cajas de plástico, varas de metal, un barril y restos de una bicicleta el gazatí Hossam Qassem, de 24 años, desplazado en la zona costera de Mawasi (sur de la Franja), ha logrado construir una batería, un instrumento que le apasiona y que le sirve de terapia en medio de la desolación que persiste en el enclave palestino. EFE/
(EFE)

Tocar la batería y cantar es para Qassem una forma de recordar la vida que tenía antes de la guerra, en la que daba pequeños conciertos en locales de Gaza.

Ahora, con un día a día todavía marcado por el dolor y las muertes, intenta desde el campo de Mawasi, rodeado de miles de tiendas de campaña, recrear aquellas actuaciones.

“Mi objetivo es hacer reír a la gente”, cuenta este gazatí rodeado de niños gazatíes que entusiasmados bailan y viven sus canciones como si fuera un concierto en directo.

Esa es la vida que Qassem anhela tras más de dos años de una ofensiva israelí que ha dejado una Franja de Gaza arrasada y una población gazatí exhausta que, con lo poco que tiene, intenta remontar unas vidas llenas de dolor.

De lo que está convencido este joven es de que la música, al menos, es una medicina para ese sufrimiento.

Una batería con cubos de plástico: la terapia de un músico gazatí en medio de la miseria (EFE)